jueves, 23 de julio de 2009

Desilusión

Lejos está la realidad del mítico ideal de la pareja perfecta. No sólo en el baile, como en la vida, lo que esperamos de los demás siempre es en vano. La confianza se pone a prueba, y a la corta o a la larga, todo se cae de maduro. Justo lo que no quería ver... Pero ahí estaba.
La actitud de la gente es un gran acertijo, lástima que cuando uno lo devela ya sea demasiado tarde, aunque no para lágrimas.
Hoy estoy casi sin esperanzas, triste, mustia, como una rosa de invierno esperando la ventisca que haga caer este último pétalo seco. Como la garúa, anticipando lo que vendrá, pero aún no llega, sólo se presume por su constante caída suave y lenta, pero confiada en su humedad...
No poder evitar el dolor es como querer evitar la risa. Es un impulso involuntario, un gesto del alma que te inunda y te rebalsa justo cuando la última minúscula esperanza comienza a desaparecer. Ya casi ni se ve, apenas un puntito blanco allá lejos, en la penumbra de la realidad, allí donde los sueños se terminan, allí a donde nadie quiere llegar...
¿Por qué tantas ilusiones en una sola semilla? ¿Por qué tantos sueños volcados al olvido? ¿Qué inocencia tan grande inunda mi mente antes de lanzarme al abismo de la locura?

(Texto original: 13/07/2006 - Adaptación: 10/10/2008)